Infusión

Infusión:

Siempre que determinada receta venga indicada en infusión tenemos que tener en cuenta que nunca debe de hervirse. La infusión se prepara de la siguiente manera:

Se pone a hervir la cantidad de agua señalada en la receta en una olla que no sea de aluminio, según las tazas que se vayan a tomar al día. Cuando el agua arranca el hervor, se apaga el fuego. Inmediatamente se echa la dosis de la receta o de la planta, por ejemplo una cucharadita por cada taza o vaso. Se remueve bien, se tapa, se deja reposar el tiempo que se indique en la receta, se filtra o cuela todo. Se guarda tapada y a la hora de tomarla se calienta ligeramente sin que llegue nunca a hervir.

Ciertos libros recomiendan otros sistemas de preparar la infusión, como por ejemplo verter agua caliente encima de las plantas que previamente se han puesto en un colador, método inadecuado ya que el tiempo de contacto con el agua es mínimo e insuficiente para extraer los principios activos de determinadas plantas.

Última modificación el 2 jun 2010, a las 13:30